"Hakuna matata, vive y deja vivir"Ciertos géneros son maltratados en esto del cine. En mi mente aparecen rápidamente el terror o la animación. Parece ser que una obra buena de estos géneros haya de hacer más méritos para superar a los manidos dramas o romances. El cine de imagen no real -la animación- es una hija bastarda del cine y parece relegada a un segundo puesto porqué está destinada al público infantil, pero yo la pongo en el mismo escalón.
El rey león (The lion king, 1994) es un ejemplo de lo expuesto aquí. La todopoderosa corporación Walt Disney quiso realizar su primera producción sin humanos de por medio. El film no dejaba de ser una adaptación de Hamlet de William Shakespeare trasladado al mundo animal.
La Disney empezó la producción de este nuevo film ambientado en la sabana africana, después del gran resurgimiento de la compañía después de muchos años estancados tras el éxito de crítica y público que significó La bella y la bestia (The beauty & the beast, 1991).

