
Tim Burton allá por finales de los 90 se embarcó en un proyecto muy particular basado (muy libremente) en un cuento de terror sobre un caballero sin cabeza: La leyenda de Sleepy Hollow, escrita por Washington Irving y convertida en todo un clásico en Estados Unidos.
El rodaje de Sleepy Hollow (1999) está ubicado en parajes próximos a Minnesota. La ambientación es muy burtoniana donde predominan los colores oscuros y todo denota un aire muy gótico. El director norteamericano cuenta con un gran reparto en liza, principalmente muchos de sus actores habituales (Christopher Lee, Michael Gough, Christina Ricci) y su actor fetiche por antonomasia: Johnny Depp. También participan Michael Gambon, Jeffrey Jones, Ian McDarmid y Christopher Walken. El guión está muy bien elaborado por un artesano en la materia Andrew Kevin Walker, guionista de esa obra maestra que es Seven (1995) y de títulos de renombre como Asesinato en 8mm (8 MM) o The Wolfman de reciente estreno. Cabe decir que el film fue producido por el gran Francis Ford Coppola, en otro más de sus proyectos con buen ojo comercial. El film fue un gran éxito mundial y le permitió a nuestro querido Burton realizar un proyecto de gran envergadura; el remake de El planeta de los simios. Pero eso es arena de otro costal.