Uno habitualmente busca otras webs sobre James Bond y agentes secretos que existen en Internet. Y sorprendentemente encuentra la gran omisión de no catalogar a Enter The Dragon dentro del género. Es cierto que Bruce Lee no se viste de smoking, toma Martinis agitados y no revueltos, ni carga una parafernalia de gadgets. Pero indudablemente Enter The Dragon (conocida aqui como Operación Dragon) participa de muchas de las premisas tanto de la serie 007 como del espionaje en general: espia reclutado es enviado a infiltrarse a una base, atentan contra su vida, descubre la verdad oculta, y desata una batalla campal, invasión incluída. Hay un cerebro criminal carismático y hay una relación fluída entre éste y nuestro héroe. Si el servicio secreto británico recluta a Bruce Lee, ¿por qué no considerarla una película de espías?
